viernes, 18 de octubre de 2013

Inconformismo

Dicen que soy inconformista. Es cierto. Soy de esas pocas personas que cuando tiene claro lo que quiere, va a por ello, y no se conforma con menos. Dicen que eso es un inconveniente puesto que me impide apreciar otras cosas buenas que hay a mi alrededor y puede causarme frustración si soy incapaz de conseguirlo.

Yo no lo veo así, yo creo que todo el mundo puede conseguir aquello que se proponga, si tiene paciencia y no se rinde. Además, para mí, conformarse con algo que no es exactamente lo que tu quieres, por mucho que sea parecido y que sea capaz de darte felicidad, es insuficiente puesto que si sabes exactamente lo que quieres para ti, conformarse siempre será sinónimo de rendirse y eso te impedirá mas tarde o mas temprano ser plenamente feliz puesto que te reprocharás el no haber sido capaz.

Ademas, quien es como yo sabe que incluso un simple paso, que te acerca un poco mas hacia lo que quieres, te da una satisfacción y una alegría incomparables a la felicidad efímera que pueda darte el conformarte.

Pienso que mas frustración puede causarte el saber que te has rendido que el saber que lo has intentado y has perdido.

P.D.: Realmente el problema está en saber que es lo que se quiere. Puesto que lo dicho solo es posible si realmente lo quieres.

Amistad. Da igual durante cuanto tiempo.

La RAE define la amistad como un afecto personal, desinteresado, compartido con otra persona, que se fortalece con el trato. No sé por que ésta definición, para mí, es insuficiente. En mi opinión, la amistad es mucho más que un simple trato con otra persona y para nada es desinteresado. 

Para mí, una amiga o amigo debe ser una persona que esté a mi lado en los momentos mas felices de mi vida, en los mas tristes y , fundamentalmente, en aquellos en los que más la necesite, una persona que sepa mucho mas de mí que cualquier simple conocido, una persona que sea incapaz de traicionarme, y una persona por la que estaría dispuesta a hacer grandes sacrificios por que sé que ella también los haría por mí.
 
Muchos piensan que solo los amigos que son para siempre son realmente tus verdaderos amigos. Yo discrepo, no creo en la amistad para siempre puesto que quieras o no, y al no ser que estemos hablando de personas totalmente idénticas y que hayan estado juntas en cada momento y experiencia de sus vidas; las personas somos diferentes y por ello cada una elige tomar caminos distintos que en algún momento de sus vidas les hará distanciarse, y aunque en algún momento o lugar vuelvan a encontrarse, ellas serán tan diferentes que su amistad jamas podrá ser como antes.

Sin embargo, que no crea en la amistad para siempre no significa que no crea en la amistad verdadera puesto que independientemente de que la amistad entre dos personas este destinada a romperse, ello no impide que en un momento de tu vida, ella no fuera una verdadera amiga.

domingo, 22 de septiembre de 2013

Un final, siempre es un final.

Ayer a las 6 de la madrugada termine de leerme un libro que hacia semanas estaba retrasando. Siempre he pensado que mi manía de retrasar los últimos capítulos de los libros que leía se debía al hecho de que en los últimos capítulos se concentra la mayoría de la trama, ese choque de sentimientos a los que el libro tarde o temprano tiene que hacer frente; algo que a mi personalmente me pone muy nerviosa por lo que siempre intentaba terminar de leerlo un día de esos que te quedas en casa por el arte de no hacer nada. Sin embargo, en esta ocasión me he percatado que no se trataba de mi miedo a enfrentarme a esa explosión de sentimientos encontrados sino al hecho de que la historia terminaba, de que tras unas pocas paginas encontraría la última. No me importaba el hecho de que fuera un final triste o alegre. Me importaba el hecho de despedirme de unos personajes y de un mundo al que yo ya había hecho míos.

domingo, 8 de septiembre de 2013

¿PALABRAS SON SOLO PALABRAS?

Esta claro que todo el mundo gasta aunque sea cinco minutos de su tiempo al día para escribir; ya sea para hacer la lista de la compra, hablar mientras se esta en clase o simplemente por el hecho de querer escribir. Muchas veces esas palabras que escribimos en un papel carecen de importancia, puesto que tan solo son palabras que nos ayudan a recordar o a comunicarnos; y tras su uso, caen en el olvido. Pero muchas otras veces, palabras que en un principio escribimos sin ninguna función u objetivo, incluso sin un remitente, cobran importancia por el simple hecho de ser palabras que han surgido del momento en el que necesitábamos expresar algo, aunque ese algo aun no tuviera forma.